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lunes, 7 de febrero de 2011

Liderazgo: Inspiración y motivación


Con 25 años de actividad profesional y casi la mitad de ellos investigando, capacitando y facilitando aprendizajes en distintas instituciones académicas y corporaciones sobre los procesos de LOGRAR resultados esperados, el liderazgo sigue siendo unas de las temáticas que mas me apasionan. Muchas versiones e interpretaciones he escuchado sobre el liderazgo, y cada vez que un director a la “cabeza” de una empresa o un ejecutivo a cargo de equipos de trabajo contrata mis servicios, una de las primeras preguntas que hago es la siguiente: ¿Cuál es su filosofía de liderazgo? ¿Cómo logras inspirar a tu equipo para dar lo mejor?
Muchos responden dando el ejemplo, cantando una canción, leyendo una frase, entre otras. Yo respondo casi siempre: Eso está bien, eso es lo que hay que hacer, pero lograr inspirar a los demás que nos rodean, conseguir que den mas de lo que creen que pueden y son capaces de dar, es un trabajo muy difícil, y parece imposible. A veces creo que sirve usar el trabajo de otros. En este caso voy a usar el trabajo de Nelson Mandela. Mandela contaba que cuando estuvo preso 27 años en Robben Island, usaba un poema victoriano que se llama Invictus. Mandela cuenta que cuando las cosas se ponían muy mal encontró inspiración en ese poema. Mandela decía: Eran solo letras, pero eso lo ayudó a mantenerse firme cuando lo único que quería era estar acostado.

Cuando todo parece esencial, como si fuera un tema de vida o muerte, es cuando aparece el liderazgo como concepto para inspirarse e inspirar a otros, motivarse y motivar a otros, y todo, y digo absolutamente todo depende del grado de inspiración y motivación que un individuo tiene para liderarse a si mismo y más aún en el arte de liderar a otros para lograr resultados extraordinarios, que por si mismos serian incapaces de lograr. Liderazgo no implica hacer por otros, implica ser contexto inspirador y motivador para que otros vean posibilidades donde antes no la veían y por ende empiecen a actuar coherentemente con eso que se desea lograr. Entonces desde mi perspectiva liderar es inspirar y motivar para que otros den mas de lo que creen son capaces. Aumentar la capacidad de acción de uno o más individuos, respetando valores como: La libertad, el respeto, la escucha, la elección, pero sobre todo el amor. A partir de ello entonces tenemos un contexto para inspirar y motivar.

¿Qué quiero decir con inspirar y motivar? Para responder a esa pregunta les voy a dejar el mismo poema que Mandela leía cada vez que tenía ganas de no levantarse más y rendirse ante las circunstancias adversas.

INVICTUS
En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuán recto haya seguido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
William Ernest Henley (1849–1903)

Sobre el autor del poema:

A la edad de 12 años, Henley fue víctima de la tuberculosis. Años después, la enfermedad había alcanzado su pie y los médicos anunciaron que la amputación por debajo de la rodilla sería la única forma de preservar su vida. En 1867 había logrado pasar con éxito el examen de entrada a la Universidad de Oxford. En 1875 escribía el poema desde una cama de hospital. A pesar de sus problemas de salud, vivió su vida de una forma activa hasta su muerte a los 53 años.

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